Los Hexagramas del Ciclo del Tiempo tienen muchas lecturas, como todo en el I Ching.
Al mirar su secuencia, asociada al recorrido del sol en un año porque son 12 al igual que los meses, designan todos los ciclos de ascenso y descenso del yang y del yin. Cuando salen en una lectura, es que la cuestión que traemos a la consulta se vincula a una estación de un ciclo vital.
Si elegí el ciclo de aumento de la consciencia y materialización en la anterior entrada, fue porque consideré que es el que mejor muestra nuestra vida humana en la Tierra.
Aumento y disminución de la luz, aumento y disminución de la energía en el ciclo de una vida, expansión y decadencia de imperios o instituciones, aumento y disminución de la potencia sexual, cualquier ciclo vital. También tienen lecturas en el ámbito de lo religioso. Muchos han especulado en esto con este ciclo. Y es que da para especulaciones, con sus combinaciones de pares invertidos y pares trasmutados. Los doce se trasmutan y se invierten acá.
Con respecto al aprendizaje del uso del I Ching, se sucede en este mismo ciclo. El Encuentro, el Retorno porque uno vuelve una y otra vez, el Acercamiento cuando encuentra ayuda y todos los demás.
De igual manera en que uno puede conducirse con él como un amigo en el 11, La Paz, con libertad y sin compromisos agobiantes, uno tiene que soportar el peso del pasado muerto en el texto y en los comentaristas en el hexagrama 12, El Estancamiento. Una cortina densa que se interpone.
En algunas ocasiones es tan densa esa cortina de prejuicios y malversaciones, que uno se corta el brazo derecho y queda inerme. Hasta que llega alguien o encuentra a alguien que piensa a la manera de uno y trae alguna luz que permite continuar. Eso que se lee en las sentencias de 55.3 y .4 mutando al 24, El Retorno. Volvemos e empezar.
Señales de discriminación, elitismo, adoctrinamiento, manipulación, son evidentes en el texto y en los comentarios. Uno tiene que separar la paja del trigo, como dice 12.1 al 25, La Inocencia. No hacerse cargo de la enfermedad ajena ni enfermarse con ella.
Trabajar el par 17-18 cuarenta años años para encontrar algo de la esencia de los 64. Ninguna de mis interpretaciones me conforma, igual las comunico porque es un camino comunitario, de la comunidad de este libro.
Una comunidad que vivo como el 13, Comunidad de Hombres libres haciendo el 57 y el 58. Porque eso hacemos, entrar por abajo de la cortina en el 57 y luego reunirnos a compartir lo que hemos llegado a saber en el 58. Hacer aportes no es llegar, es estar en el camino con otros y hacer este ciclo una y otra vez.
Estos hexagramas están prediciendo que todo lo que esta vivo, morirá, algo que todos sabemos. Pero como es una onda continua que se recicla año tras año, da para especulaciones en el ámbito de la trascendencia, todo depende de cómo se interprete.
Esta secuencia del Ciclo del Tiempo nos puede llevar a construir una religión o a ver en ella una confirmación de la nuestra. Hay religiones de la madre y del padre, pero todas tienen algo de las dos, todas son andróginas, en mayor o menor medida. De manera más concreta o de manera más abstracta.
Uno puede jugar con estos doce, por ejemplo, partir del hexagrama 19, El Acercamiento, que es el tercero, y buscar el octavo que es el hexagrama 44, El Ir al Encuentro, que inicia el Hemiciclo de Materialización. Como lo hace el dictamen del hexagrama 19, El Acercamiento
Y darse cuenta que uno puede caer en la tentación, con este Acercamiento, de adelantarse al tiempo y saltar etapas. Pretender materializar algo con lo que se ha Acercado, por ejemplo hacer un niño o fundar una empresa en el 44, El Ir al Encuentro, cuando ahora se trata solo de hacer algo juntos en el 11, La Paz.
Conocerse, viajar juntos, trabajar juntos, estudiar juntos, conversar, ser amigos, ser compañeros y pasarlo bien, son cosas posibles para el hexagrama 11 que es el que continúa el ciclo de aumento de la consciencia, del conocimiento, que es el cuarto de ese ciclo.
El hexagrama 11 es un hacer juntos mientras dure el 11. Un hacer juntos que nos potencia en el hexagrama 34, El Poder de lo Grande.
Cuando conocemos al otro aumenta nuestra consciencia del otro y sube nuestra energía creativa en el 34. Cuanto más conocemos la materia con la que trabajamos, también. Nadie se convierte en cirujano de ojo sin haber pasado por la residencia donde sacó astillas de los ojos. Y nadie inventa un instrumento para esa cirugía, sin haber estado operando en los ojos y comprender lo que está ausente y se necesita.
En el 43, esa energía se desborda y en el 1 surgen Lo Creativo y Lo Receptivo de esta manera:
Todas la líneas yang del hexagrama 1 mutan al hexagrama 2, como decir que nos unimos y mezclamos nuestra materia y hacemos un hijo en el 44, El Ir al Encuentro. El encuentro con el hijo, lo desconocido de uno mismo que fue posible por el opuesto complementario. Es verdad que uno no lo puede creer, por eso los miramos tanto cuando son bebés.
O el trabajo del martillo sobre la barra de metal al rojo recién salida de la fragua, un trabajo entre el martillo y el yunque que me recuerda al hexagrama 12, El Estancamiento.
Porque hay que pasar por el 12, hacer muchos hijos, para llegar al 20, La Contemplación y reconocer los frutos maduros de su verano. Y luego al 23 para darse cuenta de que aún hay frutos que no se han comido, desposeerse por completo en el 2, fundirse con el 1 y volver a entrar al ciclo en el 24.
Porque hay que desposeerse en el 23-43, publicarlo en mi caso, para poder volver a conectar en el 2 con el 1. El publicar me resulta compulsivo, no lo puedo dejar guardado. Luego veo que hay cosas que no me gustan o que faltan para la comprensión y lo edito. Pero publicar es una urgencia, como la urgencia del parto, como el 43, El Desbordamiento.
Este artículo está resultando una reflexión sobre el cómo hacer. Siempre se vuelve al primer hogar, donde están la fragua y el caldero.
En mi caso actual, un artículo para este blog. Donde nuestras conciencias se unen y materializan al unísono. Porque mi consciencia está materializando un artículo al escribir con la consciencia y la materialidad de los signos de los 64 hexagramas. No escribo cuentos, intento interpretar el I Ching.
Acá se puede ver esa cualidad de instantáneo que tienen el hexagrama 1 y el 2, cómo es que ocupan tan poco tiempo en el ciclo, el de los puntos de inflexión de las ondas del ciclo y se corresponden arriba y abajo en la secuencia ondulada que muestra el cuadro. También por eso es bueno separarlos del resto en el cuadro.
Un momento en que el sol se detiene en el cielo, dos veces en un año. Como se detiene en su subida de verano y en su bajada de invierno, crea un espacio y un tiempo donde la proliferación de la vida es posible. Ese espacio está en la superficie de nuestro planeta Tierra. La secuencia, en su conjunto, parece un fuelle movido por un gigante. Parece la respiración de nuestro mundo.
Ese momento es una chispa de conciencia que hace nido en la materia, un momento de inspiración creativa -24- que se materializa de alguna manera en el 44. La quinta línea del 44 lo dice de maravilla. Y hay dos versiones, la original y un comentario posterior anónimo:
a) Un melón cubierto con hojas de sauce: líneas ocultas. Entonces la cosa le llega a uno como caída del cielo. (Una "cosa" es una materialización, una obra.)
b) El nueve en el quinto puesto esconde sus líneas porque ocupa el centro y es correcto, "Entonces la cosa le llega a uno como caída del cielo"; pues la voluntad no se desprende del designio.
Y es verdad que las líneas están ocultas, ninguna materialización se puede describir, nadie puede explicar cómo se produce un hijo, porqué ése y no otro, todos son distintos, hay millones de posibilidades y hay uno solo que se materializa.
Tampoco cuáles son las conexiones que están funcionando en uno cuando crea una obra, simplemente sucede y uno obedece "pues la voluntad no se desprende del designio". Uno lo hace en una especie de trance, uno esconde sus líneas, no interfiere, vacía su mente de prejuicios, no juzga.
Hay líneas ocultas que no podemos ver. Nunca hay que olvidar que el I Ching es un conocimiento esotérico y los que intentamos interpretarlo somos hermeneutas. Esoterismo que no intenta ocultarse, que no es un conocimiento oculto ni somos ocultadores de algo. El hermeneuta intenta llevar luz ahí, hacer consciencia.
Hay cosas que se nos escapan, ayer escribí el primer artículo sobre estos hexagramas sin saber que hoy escribiría este. He revisado ese artículo, lo he editado muchas veces, he tenido idas y vueltas anoche con lo escrito y publicado. Había algo que faltaba, algo que hacía ruido, murmullos subterráneos, líneas ocultas!. Cansada, fui a dormir al amanecer.
Así funciona este ciclo, produce y produce si se respeta el ciclo. Si no se respeta, los frutos abortan. Caen del árbol verdes, amargos y sin sustancia.
Pretender hacer el 44 cuando uno está en el 19 nos lleva a desistir, abortar el ciclo. Porque fracasamos.
El 19, El Acercamiento, es un hexagrama magnífico, un hexagrama donde estamos conociendo la materia con la que podremos o no materializar hijos en el 44.
No es bueno intentar saltar etapas, pasar de la primavera al otoño y recoger frutos sin pasar por el verano, es irreal. Los frutos necesitan madurar en el verano, para que sean sustancioso y sabrosos. Todo tiene su momento, su estación para producirse.
Tener hijos, asociarse en una empresa de capital compartido, materializar juntos y compartir la responsabilidad de esa materialización, es otra cosa. Es una cosa del octavo mes, del hexagrama 44, El Ir al Encuentro.
Luego los frutos maduros se acumulan bajo el árbol en el 20, La Contemplación. Que es la trasmutación del 19, El Acercamiento. Pero cada cosa a su tiempo, hay un tiempo para sembrar y otro para cosechar y están distanciados en el Ciclo del Tiempo.
Ahora lo publico porque está listo y me está quemando las manos. Luego lo editaré, cuando lo lea en el blog. Así funciona lo mío, sale al mundo sin acabar, como nuestros niños. Necesita cuidados maternales durante un tiempo. Los de 44.2.
Enlazo la primera entrega: https://abatesoderini.blogspot.com/2021/04/los-hexagramas-del-ciclo-del-tiempo.html
Comentarios
Puedo ver lo que describes cuando te leo. Es loco como va ampliándose y a la vez siendo más profunda la percepción cuando vamos despertando nuestro potencial. Me va pasando que cada vez veo más los hexagramas en las experiencias, así como describes acá.
También necesito mucho escribir, aún no publico tanto pero ganas me sobran... solo dudo porque pienso que los niveles de abstracción son difíciles de captar.. y quizás porque estoy procesando aún algunas cosas para mi autocuidado muy importantes. Algo así como 32.1 o 53..
Interesante también observar que estos hexagramas del ciclo del tiempo y la consciencia me aparecen mucho en un evidente "cambio de ciclo vital". No deja de sorprenderme este I Ching. Lo veo en el mundo y la vida todo el tiempo... como si hubiesen quedado grabados unos lentes en mi mirada, unos muy nitidos que me ayudan a ver definitivamente con más claridad. Le estoy muy agradecida; de ti también. Un abrazo Marta