Para el segundo puesto del hexagrama 38, El Antagonista.

 Este hexagrama muestra a Lago en el pensamiento y a Fuego en la acción.

  
37 La Familia38 El Antagonista
Lago en el pensamiento de El Antagonista es la conformidad mayor o menor con el contenido del propio pensamiento, Fuego en la acción es claridad mayor o menor al respecto del mundo social en el que se actúa. El hexagrama es el par yin del par yang La Familia, el 37 que le antecede en la Secuencia del rey Wen. 
Este par yang-yin de hexagramas son sociales, sus trigramas componentes son las tres hijas, las ayudantes de Cielo, la cabeza, la mentalidad. Viento, Fuego y Lago ayudan a crear y a transformar una mentalidad en estos dos hexagramas pareados.
Como La Familia tiene su propia escala de valores y se convive en una estricta disciplina formativa de valores que es cerrada, cuando el sujeto sale al mundo social más amplio en el 38 entra en antagonismo mayor o menor con ese mundo. La Familia no solo crea valores, también actitudes hacia las cosas del mundo
Cuanto más estricta y estrecha sea La Familia, para bien y para mal en su formación de valores y actitudes, mayor número de antagonistas encontrará el sujeto en su vida diaria de adulto. En el vecindario, en el trabajo, en los socios, en las parejas, en los estudios, donde sea que esté actuando.

Cuando se vive el antagonismo de mentalidad con los otros, es poco lo que se puede llegar a hacer con ellos. No solo los valores pueden ser antagónicos, también el cómo estar en el mundo puede serlo. El como estar es el cómo actuar. Los valores también se trasmiten en el cómo estar en el mundo, lo que se puede y lo que no se puede pensar se trasmite con lo que se puede y no se puede hacer. El pensamiento, la mentalidad de un sujeto, también se construye con lo que aprende se puede hacer y no se puede hacer en el mundo en La Familia. 
Las palabras no son las cosas, las cosas que se hacen pueden vaciar de contenido a las palabras. Entonces, los valores también se trasmiten con lo que se hace, no solo con lo que se dice. Uno experimenta todos los días con lo que se hace en La Familia, convive allí con otros en roles fijos que fijan conductas adaptativas más o menos flexibles según sea la rigurosidad del canon de La Familia. 

Este es el escenario de este par de hexagramas y se entienden mejor cuando se los mira juntos. Ahora bien, como el puesto del maestro e instructor de aprendices siempre es el segundo puesto, cuando vamos al dictamen del segundo puesto en El Antagonista, lo está describiendo. 
Uno sale al mundo y en ese segundo puesto se encuentra con una mentalidad antagónica y estrecha que será su maestría para la vida. No solo en sociedad afuera, en el trigrama Fuego superior, también adentro, en el pensamiento. Porque uno cuando sale al mundo no puede creer que existan personas así, que actúen y piensen de esa manera y uno está obligado a convivir con ellas. A aprender de ese antagonista.
El Antagonista es antagonista en serio en la segunda línea, no es broma, es un tirano en la segunda línea. Usa las mismas palabras que uno usa, pero esas palabras tienen distinto significado en su actuar diario. Es como el mundo patas arriba, como hace el hexagrama 37 para convertirse en el 38.
Lo conducirá por un camino angosto y solitario, es yang en puesto yin y seguirá siendo yang en puesto yin todos los años de convivencia, yendo y viniendo entre El Antagonismo y La Mordedura Tajante (21) al mutar para tomar un respiro y reponer su fuerza yang. El tirano de la segunda línea es un ayudante para el ejercicio diario, un maestro que no sabe que es maestro porque su mentalidad es estrecha y su vida es estrecha igual que la nuestra cuando salimos al mundo.
 
Los dictámenes anexos de este hexagrama hacen referencia al arco y la flecha y al entrenamiento diario con ellos. Como el arte de los arqueros zen. Una disciplina rigurosa que es una práctica, un ejercicio físico que también es mental y emocional.  El dictamen de la línea nos dice que uno no ha errado su camino, que no caben arrepentimientos ni quejas, que se trata de un entrenamiento diario con El Antagonista. 
La relación de antagonismo es mutua, el antagonista de segunda línea completa la educación que se realizó en el ámbito cerrado de La Familia. Cuanto más opuesto, mejor; cuanto menos aprenda del Antagonismo con el correr de los años, mejor. Un maestro antagonista recalcitrante, terco, reacio, reincidente, obstinado, aferrado a una opinión o conducta, es el mejor. Pone a prueba y expande los valores y las actitudes, las conductas y los hábitos. Hace que se afine la puntería hasta que uno pueda dar en el blanco con los ojos cerrados.

Me he preguntado si no se trata de un acuerdo mutuo inconsciente el que nos hermana con los antagonistas de segunda línea. Puestos a pensar disparates, un acuerdo prenatal. Puestos a usar conceptos no del todo aceptados y definidos, destino, karma, pacto de almas para la ayuda mutua. En fin, que esta línea y el sujeto que muestra, da mucho para pensar y especular pero, si sale mutando en una respuesta, la cosa va por ahí, como la estoy diciendo.


 


 


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